sábado, 26 de marzo de 2016

Tontos útiles de la poesía

Es arriesgado para mi meterme en boca de leones, pero alzo mis letras
para dejar saber lo que pienso.

No hago poemas rebuscados y con palabras tan adornadas, finas,
engalanados con seda pura e hilos de oro, me parece ver la reina y el rey, pidiendo la cabeza del súbdito que ose querer pisar los caminos del poema.

Disculpen mi desconocimiento si no me ajusto a las exigencias de los excelentísimos y pulcros poetas que se sienten tan confiados en las alturas, reinando con sus investiduras
ornamentales.

Yo no tengo esas investiduras, soy elemental y sencilla, poseo mirada de
soñadora, casi ingenua, y me meto en la cueva de los leones, por solo dar una mirada a este sendero tan antiguo y al ver algunos comentarios rebuscados, tiemblo como una cavernícola porque solo improviso los verbos, adjetivos y sustantivos, sin diccionarios, sin padrinos y sin fama, pero con la libertad de improvisar.

No se si es permitido que me atreva a pisar las alfombras rojas de los
reyes de la poesía, disculpen mi osadía, pero quiero ver si las palabras adornadas, hacen que las alfombras se bañen de polvo de oro.

No me considero poetisa, ni princesa, menos reina, soy una simple plebeya que algunas lecturas le dan  curiosidad y se atreve a escalar las altas montañas
de la poesía y si percibo que hay simplicidad en lo que encuentro, me identifico con lo que se expresa,
me cuelo improvisando y pasar por poetisa.

Eso me recuerda el "tonto útil" esos sujetos que escriben desde la
cabeza, dando lo que quiere al público, drama, amor pasional, historias de
fantasía, críticas, autocríticas y las que su imaginación agreguen, pero olvidan escribir desde su corazón.

A veces lees el tan afamado poema del primer lugar por la recomendación y no
ves lo que vieron aquellos que lo llevaron a ese pontaje y te creas la
duda, hay tontos útiles en plena acción, pensar ver los que otros ven por
la muestra de el mayor votado, sin analizar la obra.

En toda obra hay un creador que quiere
destacarse, a como de lugar y por curiosa vi muchos votantes dando a
recomendar y ni siquiera tienen un escrito que avale su autoridad para
recomendar, a lo mejor son fantasmas que usan a los tontos útiles y escalar
posición con su verdadera
obra (Ojo, especulo).

Los admiradores (tontos
útiles) a veces imagino que ni han leído
la obra completa y solo se limitan a dar voto sin analizar, sin meterse en la esencia del escrito, pero como es el popular tienen que seguir una tendencia.
Será que todo en la vida es un convenio de ficción y falsedad, donde la
realidad supera la fantasía.

Ahora yo, enredándome la vida con semejante sarcasmo, de los fantasmas votantes, si hay quienes escriben buenos poemas y versos, pero hay más que se dedican a hacer popular una obra
por diferentes intereses.

Como dirán muchos, eso es normal, lo que no es normal es que se pierda la
belleza poética por andar
detrás de obras ensalzadas y populistas como un tonto útil, que compra el libro, que ni siquiera lee porque no ve lo que le vendieron los alquimistas de artistas.

Me crucifiquen o no, solo dije lo que creo y medité mucho lo que dije o
simplemente improvise una causa perdida; es de ustedes la palabra.